Cada vez que te he visitado me impone tu presencia, tal vez milenaria. Junto al agua fresca de tus fuentes y bajo tu frondosa sombra siempre he encontrado lo mejor de tí, y en la soledad nos hemos dicho tantas cosas... Me alegra mucho encontrarte aquí, como no podía ser en otro lugar, y deseo que volvamos a vernos cuantas veces sea posible.
No hay comentarios:
Publicar un comentario