sábado, 16 de junio de 2007

...y el de un Tejo, mi buen amigo.

Cada vez que te he visitado me impone tu presencia, tal vez milenaria. Junto al agua fresca de tus fuentes y bajo tu frondosa sombra siempre he encontrado lo mejor de tí, y en la soledad nos hemos dicho tantas cosas... Me alegra mucho encontrarte aquí, como no podía ser en otro lugar, y deseo que volvamos a vernos cuantas veces sea posible.

No hay comentarios: