sábado, 11 de abril de 2009

Irisados en las nubes. Tarde de luces.

Acaso no te recuerda a la imagen de una nebulosa? Salvadas la distancia, el tamaño y la composición -casi nada-, bien podría serlo. La diferencia está en que a esta fotografía tomada con teleobjetivo -480 mm.-, no se le ha tratado con ningún filtro de color. Tarde de luces que comenzó soberbia y terminó con un cielo tormentoso en el que los rayos del último sol del día insistieron en mostrar un despliegue de colorido que suele ser habitual cuando la atmósfera se presenta algo inestable. Últimamente es que no hay día que no pille algo, aunque también hay que estar a punto para deleitarse. Para algunos puede ser una tarde de suerte, para mí es tesón.

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