Los efectos de la gran tormenta de ayer por la tarde-noche los sufrí en carne propia y al día siguiente a primera hora fuí a recoger la bici que había tenido que dejar para poder salir del atolladero. En este barranco, que desemboca en Fuencaliente, el cauce estaba de esta forma. Al que le gusten las proporciones: altura de la valla 2 metros. Y esto por aquí, a mí me pilló en el Barranco de las Quebradas.
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